Hay marcas que nacen mucho antes que su logotipo.
Hace unos años, en un barrio de Valencia, de esos donde todavía se conoce a la gente por su nombre, nació una barbería con una idea muy clara: construir un lugar donde los clientes terminaran convirtiéndose en amigos.
Desde el primer día acompañamos ese recorrido, dando forma a una identidad que creció junto a la marca.
Desde el diseño del isologo hasta las últimas exploraciones del personaje-avatar desarrollado con I.A., cada decisión buscó reflejar el mismo espíritu con el que nació El Barbero del Barrio.









