«¿Cómo transmitir la calidad de un gran chef en una rotisería de barrio?». Ese fue el punto de partida de este trabajo.
Construimos la identidad visual de «Date un Gusto» tomando al chef como eje de la marca: un personaje capaz de reflejar la cercanía del barrio y, al mismo tiempo, el cuidado, la dedicación y el oficio que hay detrás de cada plato.
El desarrollo de la identidad buscó equilibrar ambos conceptos, creando un universo visual cercano y reconocible que pusiera en valor el factor humano como principal diferencial de la marca.









