Para este proyecto, Shado nos dio total libertad para desarrollar el universo gráfico del evento.
A partir del logotipo y la paleta cromática definida, creamos un sistema visual dinámico que se extendió a todas las piezas de comunicación.
El reto fue encontrar una identidad capaz de conectar cada elemento del evento, manteniendo una coherencia visual entre diferentes formatos y momentos.
El resultado es un lenguaje gráfico basado en el ritmo, el color y la flexibilidad, pensado para construir una experiencia reconocible y consistente.






